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Experiencia de marca

Que el mercado está cambiando es una realidad tan palpable como que las marcas están cambiando con él. Y es que nos movemos en medios globales y digitales en los que las relaciones entre las marcas y sus consumidores han cambiado hasta establecer vínculos de igual a igual algo, impensable hasta hace unos años y que modifican por completo la llamada experiencia de marca.

Las nuevas tecnologías, las redes sociales, la forma en que actúan los consumidores, el poder económico y de pago, de medios, de comunicación y opinión que estos tienen ahora… todo ha cambiado y la forma de relacionarnos también. Desde ese vínculo o relación entre la marca y el consumidor, sin ningún tipo de jerarquía entre ambos, es como se puede entender perfectamente el concepto  de la experiencia de marca.

Qué es la experiencia de marca

¿Qué es la experiencia de marca?

La experiencia de marca es más bien una percepción, algo intangible que suele ir acompañado de las experiencias y emociones que siente el usuario o el consumidor. Es la propia emoción que sienten al realizar cualquier acción con una marca de forma que el cliente se sienta, no ya involucrado, sino parte de la misma.

La marca, por tanto, debe cuidar y saber proyectar todo un cúmulo de experiencias extrasensoriales que van desde el aroma al entrar en una tienda concreta, como en las tiendas de ropa de ciertas cadenas, ser parte de algo que va más allá de un uso momentáneo, como los anuncios corales y amistosos de cervezas, o pensar que somos unos auténticos manitas, como es el caso de IKEA.

Cada marca nos va a ofrecer una experiencia completamente distinta, y entender qué es lo que el consumidor final siente, qué espera, qué busca,  es una importantísima misión para el equipo de marketing, como el del estudio de diseño en Madrid Salago Creative.

Establecer ese vínculo es primordial, lograr que se lleven siempre una buena sensación, que lo cuenten, que lo recuerden, que lo aconsejen y que además quieran repetir es la clave de toda una experiencia de marca que nos asegura algo más que simplemente clientes.

Identificación: la clave de la experiencia de marca

Los valores de la marca, sus principios y su misión son lo primero que  perciben los consumidores. Estos son cada vez más conscientes de lo que buscan en un producto y adquirirán aquellos que consideren que tienen un mayor valor intangible para ellos, incluso por encima del coste en comparación con otras marcas.

Los consumidores o usuarios buscan no solo un producto o servicio, sino una relación con su propia forma de vida y de pensar. Quieren sentir que esa diferenciación, esa humanidad y esa empatía de la marca, está en sintonía con su propia diferenciación, humanidad y empatía como personas, no solo como consumidores.

Buscan esos elementos intangibles y valores con los que puedan identificarse y hasta interactuar.

Para lograr ese vínculo, esa experiencia de marca en el consumidor, debemos dirigir los estímulos a los sentidos, a las emociones, las vivencias, pensamientos y relaciones de ese consumidor. No solo se trata de crear branding, sino que es más bien entregar un valor al usuario que le permita vivir experiencias relevantes y únicas, generando emociones de forma que nuestros valores intangibles, aquello con lo que se conectan, sean completamente reales y palpables para ellos.

Beneficios de la experiencia de marca

Uno de los primeros beneficios de trabajar la experiencia de marca es que, al tener que explorar y estudiar las estrategias, así como conocer a nuestro público, nos va a permitir posicionarnos de forma casi inmediata en el mercado con una marca que tendrá un significado propio y una misión única.

Sin duda esto mejorará nuestra reputación online, nuestra imagen, permitiéndonos incrementar las ventas, mejorar nuestro target, aumentar las tarifas de nuestros productos y generar credibilidad.

Es un aumento cualitativo en la percepción que nuestra marca tiene en los consumidores, logrando alcanzar un lugar preeminente en sus pensamientos y sus emociones, aportándonos una mayor lealtad por su parte.

Seamos sinceros ¿nos gusta el café de Starbucks? A muchos de nosotros posiblemente no, pero la experiencia Starbucks conecta emocionalmente con el cliente al que seduce por sus cafés exclusivos con sabores diferentes, así como el uso de nuevas tecnologías y stocks por tiempo limitado.

Estrella Damm, por ejemplo, nos ofrece la experiencia de la amistad, de la juventud madura después de la adolescencia, de la creación de recuerdos  en entornos naturales, llamando a esa parte nuestra en la que queremos conectar con nuestro entorno y con nuestros seres más preciados. Suele ser un canto a la amistad, sin barreras, ni tiempos.

Decir por ejemplo que Red Bull te da alas es más una invitación a soñar, es una realidad. La marca tiene bien definido su público y sabe cómo llegar a sus emociones. Estar presente en competiciones deportivas, patrocinando la Fórmula 1 o torneos de esquí, llama poderosamente la atención de un target activo que utiliza las bebidas energéticas es como un plus a su buen estado físico y a su forma de ser espontánea, atrevida y original. Red Bull es un desafío al mundo y esa es su experiencia de marca y quizá es uno de los ejemplos más icónicos del mercado… ¿o prefieres una Coca Cola?

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